domingo, 15 de marzo de 2009

El sueño

Supongo que nadie se escandalizará, y si hay alguna persona timorata, pues que se salte la lectura del día de hoy. También supongo que habéis leído, lo que escribí ayer, porque si no, no vais a entender mucho el trasfondo de la cuestión.


El sueño que tuve, comienza con que me levanto de mi cama y voy al baño. (en el 99% de los sueños ando, aunque soy consciente de mi enfermedad) Cuando salgo del cuarto de baño, me cruzo con una mujer de unos cuarenta y pico años, poco agraciada, que viste con ropajes negros y toquilla. Al pasar por el comedor para ver donde va la desconocida y sobretodo saber quien es, me encuentro que en el comedor están mi madre y mi tía. Les pregunto que quien es esa mujer, y me dicen que ha venido para limpiar la vomitona que me dio el día anterior. Aquí, en este momento, "noto" que hay algo que no "cuadra", porque no recuerdo haber vomitado el día anterior. Sin embargo, pienso que a lo mejor he tenido un brote y que por ello, a lo mejor no me acuerdo. Pero entonces "caigo" en que mi E.M. no es la de brotes, por lo cual, me doy cuenta que hay otra cosa que "no encaja". Voy para mi habitación y veo a la mujer de espaldas y de cara a la pared. Me fijo en mi habitación y reparo en un butacón, pero en el sueño no "caigo" en que yo no tengo ninguno en mi habitación. En cambio veo mi cama recogida, como si fuese una cama plegable y de unos 80-90 cms. En cambio mi cama real y lo pienso en el sueño, es casi de matrimonio y es cama nido. Aquí ya "sospecho" que puedo estar dentro de un sueño.


En los sueños, cuando creo darme cuenta de que estoy soñando, si el sueño se produce en interior, me fijo en donde se juntan las paredes con el techo; y si se aprecian difuminadas las líneas de unión, es que estoy soñando. En este caso, el final, o sea donde se produce la escuadra (en las esquinas), estaba como con neblina, lo que me permitía ya "confirmar al 100%", que estaba en un sueño. Cuando, "descubro" que es un sueño, 8 veces de cada 10, (lógicamente más o menos), entonces me despierto, pero "mentalmente me conjuro", para procurar seguir dentro del sueño la próxima vez. Pues en este caso seguí dentro, pero "algo" me indicaba que lo confirmara más, el que estaba soñando. Ya se que es absurdo, pero no hay que olvidar que es un sueño.


Pues entonces, "consciente de lo que hacía", o sea, dándome cuenta de que era un sueño, pero pudiendo tomar mis decisiones, volví al comedor y me fijé bien en mi madre y en mi tía y las veía muy jóvenes, como con treinta y pocos años. Y eso ya era "señal inapelable", pero aparte de ello, mi madre estaba fumando. Ya super seguro de que estaba en un sueño, me dirigí a mi habitación.


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Las veces que he conseguido "dominar y dirigir" un sueño, he "utilizado" lo que había en ese escenario, objetos o personas, y unas veces he conducido vehículos, he disparado armas, he peleado (por suerte las únicas en mi vida). Y para entrar en el terreno de este sueño, he mantenido relaciones con mujeres. Al dirigir uno mismo el sueño, "todo sale bien", conduces como un campeón, disparas con la mejor puntería del mundo, luchas como el mayor experto en artes marciales; ligas como nunca y eres el mejor amante. Pero desde hacía mucho tiempo que tenía en mente, que en el próximo sueño que pudiese dirigir, buscaría una mujer por todo el escenario del sueño y si no la encontrase, intentaría "hacerla aparecer".


Me dirigía a la habitación, pero ya dije que la mujer era de unos cuarenta años y poco agraciada, por lo tanto, antes de entrar en la habitación, pensé que sería mejor de veinte y pocos y guapa. Cuando entré, seguía de cara a la pared llevando los mismos ropajes negros y la toquilla. Le dije -Hola y la giré. Y me encontré una chica con una cara muy dulce y una sonrisa hechizadora. Sin decir ya palabra, comenzamos a besarnos muy dulce y suavemente, hasta que mi forma de besar se hizo a la suya, y la suya a la mía. Poco a poco, la intensidad del beso fue aumentando y la pasión en ambos, creciendo. Entonces me percaté en el sueño, que únicamente llevaba yo, una bata de baño roja (esta bata existió hace años) y lógicamente mi miembro estaba en pleno apogeo y ella, dándose cuenta, se apretaba y apretaba. Al final, me abrí la bata, le guié una mano suya y al cabo de unos minutos me desperté. Ni que decir tiene que al despertarme, todo mi cuerpo estaba excitado.


Supongo que habrá personas que opinaran que podía haber obviado el sueño, pero no olvidemos que hay hombres que por culpa de la E.M. padecen de disfunción eréctil y también muchos hombres y mujeres, sufren inapetencia sexual. Y parece ser, según diferentes estudios, que en mayor medida es un problema más psíquico que físico. Y si he hablado de temas escatológicos, ¿porqué no de sexo?


Hasta mañana.

2 comentarios:

visbruji dijo...

El sexo forma parte de nuestra vida en mayor o menor medida.¿Por qué no vas a poder hablar de él?¡Lo haces con tanta naturalidad! Es hermoso tu sueño, y me parece una labor encomiable saber dirigirlos.
Me alegra saber que hoy estás contento, a pesar del retraso del fisio.

Antonio Feliu dijo...

Hola bruji, pues si, últimamente ando bien de ánimos y de humor.

La gente que se escandaliza al oír hablar de sexo, es que todavía cree en la cigüeña jajajajajajaja

Besitos