jueves, 16 de julio de 2009

CANSADÍSIMO

582 bateristas tocan juntos 10 minutos para luchar contra la esclerosis múltiple.

El martes llamaron de la tienda de la silla de ruedas, preguntando que modelo era el que habíamos pedido. Por lo tanto, todavía no la habían pedido a la fábrica y no entiendo que no tengan una copia de los papeles. Veremos si tarda o no.

Ayer al mediodía acabé muy cansado, pero ya se sabe: quien algo quiere, algo le cuesta.

Sacrificio, esfuerzo, ejercicio, ilusión, recuperación.

Por cierto, sigo boqueando.

Este martes cuando vaya al psiquiatra, llevaré la férula de la mano izquierda puesta, así más rato dominándola.

Agujeros negros, cuásar, átomos, y miles y miles de cosas, que no vemos, pero existen y creemos en ellas, a pesar de lo inverosímil que parecen en muchos casos. Entonces ¿porqué no creemos en nosotros? ¿porqué nos resignamos? ¿porqué nos abandonamos? Todo ésto viene a cuento de que observo en algunos foros, desánimo, abandono y dejadez de afectados. De verdad, que nadie se mosquee, pero hay que dar caña no solo al cuerpo, también a la mente.

Ésta noche pasada, ha sido de largo, la más agotadora en años, teniendo en cuenta solo tema de ejercitación y movilización de cara a la recuperación. Pero mejor me explico:

Deduzco que el hecho de aplicarme los trapos helados por casi todo el cuerpo, a la vez que estimuló las terminaciones nerviosas, y con ello músculos, también vigorizó el torrente sanguíneo, con la consecuente "revolución". Cuando me tumbé en la cama después de cenar, para ir viendo la tele, notaba "inquietud", ganas de moverme. Los que sois asiduos lectores del blog, sabéis que aprovecho las pausas publicitarias para dar marcha al cuerpo. Pues ésta noche, mi cuerpo no podía esperar y me tuve que poner enseguida con los ejercicios. ¿Como me lo "pedía" el cuerpo? Si conocéis el síndrome de piernas inquietas, pues igual, pero a nivel general. Resumiendo, desde las nueve de la noche a la una de la madrugada, no paré de hacer ejercicios y he conseguido superar muchos límites. A las cinco de la mañana, me desperté con unas "ganas locas" de seguir moviéndome y recuperé los ejercicios hasta cerca de las ocho de la mañana, en que me dormí otra vez.

Cuando ésta mañana a las 11 ha llegado la chica que me ayuda, estaba CANSADÍSIMO. Después del tute de ayer por la mañana, añadimos el de la noche y el de la madrugada, y podéis haceros una idea. Pero con todo y ello:

-He vuelto a ponerme los trapos helados.
-He utilizado los electroestimuladores.
-Realizado estiramientos.
-Realizado movilizaciones.

Ponerme en pie, no lo he hecho hoy para no forzar demasiado. Ahora después de comer, estoy hecho polvo.

Sacrificio, esfuerzo, ejercicio, ilusión, recuperación.

2 comentarios:

Libertad dijo...

Te leo y me quedo día a día cada vez mas asombrada.
¡¡Por favor!! ¿De donde sacas las fuerzas?
Lo que no entiendo es como te extraña de que otras personas no las tengan, lo tuyo es extraordinario, No todo el mundo es tan capaz.
Un saludo afectuoso.

Antonio Feliu dijo...

Las fuerzas las saco de las ganas de no tener que depender de los demás.

Todo el mundo es capaz, lo que pasa que hay que sobreponerse. Yo también he tenido grandes momentos de apatía, pero he recapacitado. Y como he dicho una vez en el blog:

Volveré a andar pese a quién pese. Aunque mi propia sangre me quiera desmoralizar, aunque las raíces de mi propia existencia deseen envenenar mis ramas, saldré adelante. Aunque me desee muchas veces el retornar a un agujero de la periferia Barcelonesa, seguiré adelante para recuperarme. Porque lo tengo claro, muy claro, mi objetivo, mi meta, mi cima, es volver a andar.

Y ESTO, MOTIVA MUCHO.

Un saludo