viernes, 9 de octubre de 2009

Como si estuviésemos bailando

Hoy a las doce de la mañana llega la fisioterapeuta.

Ayer por la tarde estaba muy cansado y deseando que llegue el domingo para descansar. Lo necesito bastante. Incluso llevo varios días durmiéndome enseguida. Ayer por ejemplo me quedé dormido a mitad de la serie que estaba viendo por la tele.

Voy a explicaros con todo detalle lo que he realizado hoy con la ayuda de la fisio y de la chica que me ayuda. Con la barra puesta en el marco de la puerta, pero hoy más baja y yo más separado de ella y en la silla de ruedas, claro. Al lado mio la fisioterapeuta controlando, enfrente mio y al otro lado de la barra mi ayudante. Entonces he deslizado el trasero hasta el borde de la silla y me he cogido a la barra con las manos, y... arriba. Al principio, la tendencia es que la pierna izquierda se queda de puntillas; pero poco a poco se va asentando a medida que recompongo la postura. Lo que más me cuesta es "meter el trasero".

Ya tengo menos tendencia a mantener juntas las piernas cuando me pongo en pie, de todos modos, pasando el peso del cuerpo de un pie al otro, la ayudante me los separó un poco más. Poco a poco fui adoptando una buena postura y una vez "estable", la fisioterapeuta me hizo ir soltando alternativamente una mano y después otra. Así, me quedaba solo agarrado con una mano a la barra. Luego me hizo coger con mi mano izquierda, la mano derecha de la ayudante. Después, sin soltar las manos, me hizo coger con mi mano derecha la izquierda de ella.

Durante un par de minutos hemos estado cogidos de la mano, separados por la barra, sin tocarla y yo sin someter a fuerza las manos de mi ayudante. ALUCINANTE.

Viendo la fisio que yo aguantaba bien, ha hecho que nos fuésemos balanceando de lado a lado, como si estuviésemos bailando, pero claro, sin despegar los pies del suelo. MÁS ALUCINANTE.

Luego me ha hecho sentar unos diez minutos para descansar, y después otra vez en pie. Y hemos "repetido baile". La fisio ha querido que repitiese una tercera vez, pero ya he aguantado muy, muy poco.

Imaginar lo contento y orgulloso que estoy. Y sobre todo, tengo la moral por las nubes.

Hay la famosa y manida frase: libro de cabecera. Pues yo, inauguro la de ejercicio de cabecera, y hasta que deje de tener tan encarcarada la espalda por las tardes, será éste.

Éste enlace lo puse hace muchos meses: Cuando usted se ha enfermado o lesionado, los ejercicios en el arco del movimiento son muy importantes. También son importantes cuando usted debe permanecer en cama o en una silla de ruedas. Los ejercicios activos (que usted hace) le ayudan a mantener sus músculos tan fuertes como sea posible. También sirven para que sus articulaciones se mantengan flexibles. La flexibilidad de sus articulaciones quiere decir que usted puede moverlas y doblarlas en la forma adecuada. Los ejercicios en el arco de movimiento ayudan a mantener el flujo de la sangre hacia el área que se está ejercitando. Esto puede servir para prevenir la formación de coágulos de sangre. NO DEBEMOS dejar de hacerlos.

La despedida de hoy, es con la reacción del cuerpo, ante la aversión. Produce una expresión facial universal: ladeo del labio superior y fruncimiento de la nariz. Gestos básicos necesarios para expulsar de la boca algo de sabor desagradable o evitar un olor molesto y que se utiliza también metafóricamente para expresar desaprobación.

3 comentarios:

zulú dijo...

Enhorabuena!!!!

Buen fin de semana,
Bss,
M.

Anónimo dijo...

ENHORABUENA CAMPEON.
QUE DESCANSES EL FIN DE SEMANA, PERO SOLO LO JUSTITO.
BESO FUERTE.

Emma dijo...

qué bien!!! me pones feliz!!!