domingo, 11 de octubre de 2009

Más de lo que imagináis

¿Sabéis últimamente lo que me trae más de cabeza, y que me toca mucho "lo que no suena"? Qué cada día, cada día, se me cae al suelo el tapón de la botella de agua, al menos una vez. Me saca de quicio.

Tengo que rendir mucho reconocimiento a la chica que me ayuda, porque ya no solo físicamente me ayuda. También y más importante en lo anímico. Hace muchísimo el estar en compañía de una persona muy, muy humana, con la cual se ha creado una gran complicidad y que además es muy divertida y risueña. Los que me conocéis mejor, sabéis de sobras como soy y por lo tanto lo que me ayuda ella a aguantar y sobretodo a avanzar.

Y no me olvido por supuesto de todos con los que me comunico a menudo por correo e incluso por teléfono. También me ayudáis. Y en ocasiones, más de lo que imagináis.

Mini apunte económico: Acorda Therapeutics (-16,29%; $18,65): El medicamento de la farmacéutica para ayudar a los pacientes con esclerosis múltiple a caminar más rápido podría no haber demostrado su efectividad, según un estudio del FDA (Food and Drug Administration).

Autoridades federales detuvieron en Northridge, California, a una médico y ministra religiosa acusada de vender por lo menos un millón de dólares de un compuesto de yerbas naturales que aseguró curaba el cáncer y la esclerosis múltiple.

Banco de Alimentos, Payasos Sin Fronteras, Down Lleida, Acción Psoriasis, Asociación de Afectados de Esclerosis Múltiple, Fundación Quatro Vientos y varias asociaciones de disminuidos psíquicos y físicos y de acogida fueron las premiadas, de los 82 proyectos presentados.

Hoy para terminar: En la parte superior de la médula espinal está el tallo encefálico, la región más primitiva del cerebro, regulador de las funciones vitales básicas- respiración, metabolismo de los órganos, etc- . De este cerebro primitivo emergieron después los centros emocionales y, millones de años más tarde, el cerebro pensante.

Nuestras primeras emociones fueron producidas por olores. Al principio, el centro olfativo estaba compuesto sólo por dos grupos celulares: uno registraba cualquier aroma y lo clasificaba- comestible, tóxico, sexualmente disponible...- y el otro, enviaba respuestas reflejas a través del sistema nervioso, ordenando nuestro cuerpo las acciones a llevar a cabo: comer, vomitar, etc. Luego, el cerebro evolucionó y se formaron nuevos grupos de células, hasta crear el sistema límbico, donde registramos las emociones.

Cuando se atrapa la rabia o el miedo, se está bajo la influencia del sistema límbico. En él se encuentran el tálamo, encargado de enviar a la parte pensante del cerebro la información que recibe de los sentidos; el hipotálamo, que regula los impulsos sexuales y otros estados anímicos; el hipocampo, relacionado con el aprendizaje, la memoria y la amígdala que controla el miedo.

Cuando el sistema límbico se conformó, la humanidad dejó de responder sólo de forma refleja a los estímulos; seguía decidiendo si comer o no un alimento en base a su olor, pero reconociendo los aromas y discriminando más conscientemente los buenos de los malos. Este trabajo era y es realizado por el cerebro nasal, una parte del circuito límbico que constituye la base rudimentaria del cerebro pensante o neocórtex.

Con el paso de millones de años más, el neocórtex, el intelecto, siguió desarrollándose. Esta parte del cerebro nos permite experimentar sentimientos, además de coordinar nuestros movimientos y reflexionar sobre ellos. A él debemos la supervivencia de nuestra especie y que se pusiera en marcha nuestra vida emocional: así, además de experimentar placer con el apareamiento, se crearon vínculos afectivos. Al ir aumentando con el tiempo, la masa de neocórtex, ha ido creciendo el número de conexiones neuronales con el sistema límbico, lo que incrementa la cantidad de respuestas emocionales.

Igual que existe una estrecha relación entre las emociones y nuestros centros nerviosos, la vida emocional tiene repercusiones en el sistema inmunológico. Como guardián del cuerpo, dicho sistema identifica cada célula del organismo y decide lo que le es propio para protegerlo y lo que le es extraño, un cáncer, por ejemplo, para destruirlo. De ahí el rechazo que a veces se produce ante determinados trasplantes.

Al experimentar emociones negativas, el sistema inmunológico disminuye su eficacia, mientras que las personas alegres tienen una gran capacidad de respuesta a las agresiones tanto internas como externas.

5 comentarios:

Emma dijo...

Bien, y cuándo se complicó todo? o sea, cuándo empezamos a funcionar al revés?

Antonio Feliu dijo...

Hola, no entiendo lo que preguntas

Emma dijo...

Digo, si todo es cuestión de causa y efecto, y evolucionamos consecuentemente, dónde está el punto de inflexión que hace algunos funcionemos en contra de nuestro sistema inmunológico.

Antonio Feliu dijo...

Hola, pues "creo" que porque algo emocional nos desajusta y empiezo a creer también, que algunos "se dejan" y otros se "autocastigan".

Y también cada vez tengo más claro, que muchos "usan como excusa" el no fiarse de determinadas terapias, aparatos, etc.

OjO y hay cosas que por simples, no tienen porque no ser efectivas.

Un beso

Annie dijo...

Hola
Te felicito por el esfuerzo que pones en tu recuperación.
Yo trato de hacerlo pero nunca como tu.
Besos.