miércoles, 13 de mayo de 2009

Sensaciones

Cachis, aún no se acaba el mes. No se puede imaginar nadie, las ganas que tengo de poder volver a ponerme cada día de pie. Sentir la sensación de poder aguantar todo mi peso sobre mis piernas. Poder estirar plenamente la columna. Notar el arco de la planta de los pies. Ésta última sensación (notar el arco plantar), sólo quien la pierde y luego la vuelve a recuperar, sabe lo que se siente. Es como volver a un pasado, del que su recuerdo se encuentra en algún rincón del cerebro. Sabes que esa sensación que sientes, es la misma que experimentaste la primera vez que con un año, tu cuerpo se aguantó erguido por primera vez en tu muy, muy corta vida. Por supuesto que no lo recuerdo, pero lo se. Se que sentí esa sensación del peso de mi cuerpo, como encima de dos pequeños puentes que son los arcos plantares. Y espero no caer, como según me contaron me pasó. Y siguieron contándome que entonces cogí miedo y hasta el año y medio no volví a andar. Aunque aquí en confianza y lógicamente sin acordarme, pero conociéndome como me conozco desde hace 53 añitos; supongo que pensaría que iba mejor en cochecito. De ahí mi querencia hacia los taxis desde siempre.

Otra sensación que me gusta experimentar es la del balanceo, ir cambiando el peso de mi cuerpo, de una pierna a la otra. Eso si, me gusta hacerlo muy despacio, como una "danza ritual", así percibo más claramente la fuerza muscular.

La última sensación adquirida ha sido como si caminase, pero únicamente flexionando rodilla, primero una, luego la otra. Ésta fue la última "clase" con el fisio. Aquí noto muchísimo la carencia de fuerza en los glúteos. Por ello, es por lo que los sábados machacaré ese tema. Puesto boca abajo en la cama, ponerme la persona que me ayude, los electrodos en los glúteos y hala, que bailen la samba.

Para los que no usáis electroestimulador, comentar, que aunque sea denominada "gimnasia pasiva", os puedo asegurar que cansa casi como si hicieses el ejercicio físico, porque al fin y al cabo, las fibras musculares trabajan igual.

Por supuesto los primeros días, no conviene forzar el cuerpo, por lo tanto haré el mismo tiempo que con el fisioterapeuta. Luego en los descansos, volveré a poner los pies en el aparato de "andar sentado", así al menos facilitaré el retorno venoso.

Todo lo que sea mover el cuerpo o que te lo muevan, ayuda a sentirse mucho mejor, y no sólo físicamente. Yo al menos, el esfuerzo y el sacrificio me suponen una recompensa anímica muy importante. Si ya simplemente sabiendo que el mes próximo podré empezar, me ha levantado mucho el ánimo.

Supongo también que cuando retome ejercicios, estiramientos, movilizaciones; el uso del electroestimulador y la máquina de andar sentado, bajaré peso. Cosa muy recomendable porque cuanto menos pese, mejor. En cuanto pueda aguantarme bien de pie y levantar los pies, me pesaré. Aunque para eso, falta tranquilamente un trimestre. Eso si, prisas ningunas y procurar yo si, utilizar el sentido común y no jugármela.

Me gustaría saber, si a alguno de vosotros le llevó la E.M. a la silla de ruedas, y si luego ha conseguido dejarla atrás y recuperar la movilidad, aunque sea moviéndose con caminador.

Con ésta pregunta y mi agradecimiento, me despido hasta mañana.

2 comentarios:

diego dijo...

Hola acabo de descubrir este blog y desde Ourense te mando todo mi apoyo y respeto, ver gente como tú que afronta las dificultades que la vida te va poniendo supone un estímulo para que los demás nos demoscuenta que ciertosproblems que surgen no son nada y que sin valor no se llega ningún lado.
Volveré a visitar el blog y para leer tus avances que seguro llegarán.
Ánimo y suerte
Diego

Antonio Feliu dijo...

Gracias por tus ánimos.

Saludos desde Barcelona.
Toni