sábado, 20 de junio de 2009

Puerta al pasado (primera parte)

Oscar Wilde dijo: Si nunca se habla de una cosa, es como si no hubiese sucedido.

Yo aquí dije el 10 de abril del año pasado, lo siguiente:
Hoy he tenido un bajón. Un bajón anímico. Todo a raíz de un comentario que me han hecho, pero no por el comentario en sí, sino por lo que vendrá después. Lamento no explicar más, pero espero que respetéis que temas muy personales no los toque aquí, al menos de momento.

El 20 de ese mismo mes:
Cinco meses hace hoy que salí de casa, cinco meses de centros hospitalarios, cinco meses en los que he tenido momentos de ilusión y momentos de temores. Cinco meses en los que no han faltado también sensaciones de abandono y sensaciones de soporte. Cinco meses sobre todo es mucho tiempo para reflexionar, para darse uno cuenta de muchas cosas, unas que uno ya sospechaba y los cinco meses simple y lamentablemente las confirman y otras que nacen nuevas y te siguen dando confianza en las personas. Se que esto último suena un poco críptico pero ya lo iré desarrollando a medida que mi recuperación vaya adelante.

El 19 de este mes marcho a otro centro, el Sant Jordi, o sea este jueves.

Será provisional hasta que haya una plaza en una LLAR DE AVIS, una RESIDENCIA DE ANCIANOS. Era o eso o ir a casa. ¿Qué os parece la alternativa? Sin comentarios, de momento.


Ayer acabé con esta frase:

Mañana contaré lo de esta tarde.

Tanto lo de ayer por la tarde, como lo de hoy de casi todo el día, me vais a permitir que de momento no lo cuente, porque se han entremezclado por el medio, temas muy personales. Se que muchos pensaréis: Pues no pongas nada aquí. Tener por seguro que todo, todo lo contaré, pero en su momento. Y lo escribo para eso, para que quede constancia de ello. Por otro lado hoy he descubierto por indiscreción de una persona, cosas que “duelen” y tengo que digerirlo. Pero que conste que nada, nada, me aparta de mi objetivo que es volver a caminar. Y ni lágrimas tragadas ni bajones me apartaran de el. Por cierto, los bajones ahora ya son solo de minutos.

He estado buscando por encima un día en concreto, en que dije que más adelante hablaría de un tema muy delicado y personal. Ese momento está llegando, porque si no cambian una serie de cosas, muy pronto “voy a tener que luchar” para no volver a caer en otra depresión. Por ello, voy a pedir hora para el psicólogo.

Volveré a andar pese a quién pese. Aunque mi propia sangre me quiera desmoralizar, aunque las raíces de mi propia existencia deseen envenenar mis ramas, saldré adelante. Aunque me desee muchas veces el retornar a un agujero de la periferia Barcelonesa, seguiré adelante para recuperarme. Porque lo tengo claro, muy claro, mi objetivo, mi meta, mi cima, es volver a andar.

Supongo que sorprenderá leer este inicio, pero como tantos sábados, el veneno de unas palabras oídas, que no dirigidas a mi, pero si su intención, ha vuelto a revolver mis entrañas. Pero lo mismo que el veneno a pequeñas dosis acaba inmunizando, llega un momento que el remover de entrañas dura menos.


Pues llegó el momento de empezar a clarificar todo lo "omitido" hasta ahora. Preferiría no hacerlo, pero como podéis leer, para mí, todo éste tema ya es una losa. Y debo sacarlo de dentro mío, porque ya, se hizo inaguantable.

Necesito tener mi mente totalmente "despejada" para poder centrarme también anímicamente en mi recuperación física. Tanto en la Unidad de psiquiatría del Hospital Sant Rafael, donde pasé un mes para curar la depresión, como el último psiquiatra que fui a su consulta en diciembre; me aconsejaron no callar absolutamente nada. Que mientras mi psique no se liberará, mi cuerpo "posiblemente" no respondiese.

Cuando se vaya desvelando todo (parece ésto, una novela de misterio), se verá que no pretendo atacar a nadie, pero tampoco voy a consentir ya, que se me siga machacando más. Que ya bastante machaque he tenido en mi vida. Por lo tanto a mi no me importa desvelar mis trapos sucios, mis malos actos, pero no se irá de rositas, aquí, en negro sobre blanco, quién psicológicamente me marcó. Y a pesar de ella no leer nada de ésto, hay dos personas vivas, que vivieron 14 años pared con pared, que pueden confirmar todo. Y de entonces en adelante, muchas personas hay.

3 comentarios:

Libertad dijo...

Como soy novata, no se muy bien de que hablas. Pero hablar, soltar ¡¡por favor que descanso!! Mira son las tres de la madrugada, hace un calor de muerte, me he puesto una hamaca en la terraza-patio, vivo en un bajo (hay un pequeño arbol, una gozada y se ve el cielo) Nadie me ve a mí, casi desnuda tendida escuchando música y tomando un wisky sola con la perra y la gata, menuda gozada, sin nadie humano con quien compartir (eso es triste). ¡Jodido! De repente me he levantado y me he puesto a buscar al teléfono o por Internet a alguien que me conozca, alguien que sepa de mí, alguien que sepa quien soy, quien y como fuí y que hice o que hacía y como era. Se de muy poca gente que sepa de mi realmente. ¿Y para que querría yo a una persona de esas, hoy? Pues mira para sentir que existí, que alguien me quiso y que me conoció sigue vivo y puede darme un abrazo. Pero nada, nadie hay por ahí, en ninguna parte de todo este puñetero planeta. ¡¡Jodida vida, que poco sólida es!!
Me he salido de tu tema, lo siento... Ya ves como andamos de perdidas las sanas...

Antonio Feliu dijo...

Hola, menos por lo de la gata, te envídio.

Si quieres contar, aquí me tienes.

En mayor o menor tiempo, todo es pasajero

Libertad dijo...

Gracias por el ofrecimiento.
Verás no se trata de contar, porque cuando contamos, creamos, por lo que yo siempre pienso, esta es solo mi verdad.
A estas alturas de mi vida a mi me hubiese gustado encontrar a las personas que ya saben de mi y que de momento aún pueden decir algo y claro está yo decir algo de ell@s, y entender y darle un poco de sentido a todo lo vivido y compartir la actualidad y curiosear por los cambios y comparar con buen rollo. Porque cuando expresamos de nuevo perdemos las referencias que hasta nosotros mismos olvidamos. Pienso realmente ¿que quiero? Y creo dentro de este galimatías que lo que quiero son espejos que reflejen que no todo ha sido nada y que aún hoy lo que soy es bueno, gracioso, divertido, agradable, gratificante e interesante. Y esa es la cuestión "interés" siento que realmente los "intereses" casi nunca son generosos, como decía Benavente, los "intereses" son creados. Y crear y crear cuando ya has recorrido un largo camino, no a todo el mundo apetece.
No me envidies, tu tienes poder...